

Esta entrada del blog trata de “Los Caprichos” de Francisco de Goya. Quizás alguien que haya visto la película “Las fantasmas de Goya” le suena algo sobre el tema. Esa película es inolvidable y despierta tal curiosidad por saber aún más. El tema principal es la injusticia cometido por la Inquisición y el sufrimiento del pueblo en la Guerra de la Independencia. Pues, es muy aconsejable verla que además cuenta con nombres famosos, como Miloš Forman (director y prdoductor), Javier Bardem (Hermano Lorenzo) y Natalie Portman (Inés/Alicia Bilbatúa hija).
Los Caprichos es una serie de 80 grabados del pintor español Francisco de Goya, que representa una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII, sobre todo de la nobleza y del clero. En la película se ve Goya y sus ayudantes preparando las láminas.
Al principio presentó los grabados más realistas y satíricos criticando desde la razón el comportamiento de sus congéneres. Pero luego ya abandonó la racionalidad y representó grabados fantásticos donde mediante el absurdo mostró visiones delirantes de seres extraños.
Goya, muy relacionado con los ilustrados, era contrario al fanatismo religioso, a las supersticiones, a la Inquisición, a algunas órdenes religiosas, aspiraban a leyes más justas y a un nuevo sistema educativo.
Pues, todo ello lo criticó humorísticamente y sin piedad en estas láminas. De todas formas, sus contemporáneos entendieron en los grabados, incluso en los más ambiguos, una sátira directa a su sociedad y también a personajes concretos. La lámina 25 es especialmente triste. Se llama “Si quebró el cántaro.” Goya criticó en esta estampa la violencia en la educación de los niños. Los ilustrados creían que la educación podía corregir los defectos y errores humanos.
Los Caprichos es una serie de 80 grabados del pintor español Francisco de Goya, que representa una sátira de la sociedad española de finales del siglo XVIII, sobre todo de la nobleza y del clero. En la película se ve Goya y sus ayudantes preparando las láminas.
Al principio presentó los grabados más realistas y satíricos criticando desde la razón el comportamiento de sus congéneres. Pero luego ya abandonó la racionalidad y representó grabados fantásticos donde mediante el absurdo mostró visiones delirantes de seres extraños.
Goya, muy relacionado con los ilustrados, era contrario al fanatismo religioso, a las supersticiones, a la Inquisición, a algunas órdenes religiosas, aspiraban a leyes más justas y a un nuevo sistema educativo.
Pues, todo ello lo criticó humorísticamente y sin piedad en estas láminas. De todas formas, sus contemporáneos entendieron en los grabados, incluso en los más ambiguos, una sátira directa a su sociedad y también a personajes concretos. La lámina 25 es especialmente triste. Se llama “Si quebró el cántaro.” Goya criticó en esta estampa la violencia en la educación de los niños. Los ilustrados creían que la educación podía corregir los defectos y errores humanos.
La otra lámina se llama “Se repulen” (Capricho 51). Un ser monstruoso corta las uñas a un compañero, mientras un tercero con sus alas tapa a los anteriores. Es difícil con la mentalidad actual entender esta sátira, si analizamos los rostros quizás convengamos que están tramando algo, él del cuello estirado parece vigilante, poco más. Aquí hemos presentado dos de las 80 láminas, pero hay 78 más que también valen la pena ver :)
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